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lunes, 17 de agosto de 2015

LA "DIETA DE LAS 19": COMER DE DÍA Y ADELGAZAR DE NOCHE


¿Llegás a tu casa a la tardecita y te comés todo? Es muy frecuente que a esa hora sintamos una compulsión irrefrenable por los hidratos de carbono ya que todo se conecta con nuestro proceso hormonal. A continuación, una guía con los horarios de tu organismo y un menú para comer y no engordar.  

La obesidad es uno de los desafíos más difíciles que enfrenta la medicina: se incrementa año tras año y alcanza cifras epidémicas en casi todo el mundo. El hambre y la adicción son las dos fuerzas que obligan a ingerir alimentos que engordan en las horas nocturnas. 

La alimentación tiene horarios: la función de las hormonas 
A la mañana, el cortisol se encarga de subir normalmente el azúcar en la sangre para enfrentar las exigencias del día. Por eso, mucha gente no tiene apetito en el desayuno. A medida que pasan las horas, el cortisol va cayendo y llega a su nivel mínimo a las 19 horas. Por lo cual, no hay estímulo para mantener la glucosa alta y se produce una intensa necesidad de comer carbohidratos. En forma paralela, la serotonina también llega a su mínima expresión a esa hora, lo que potencia la compulsión. Todo esto ocurre en un cuerpo saludable, pero se agrava con el estrés o con una enfermedad. 

Durante la mañana, la fisiología nos lleva a comer, en lo posible, carbohidratos de absorción lenta. A partir del mediodía conviene evitarlos ingiriendo principalmente proteínas que mantendrán los niveles de insulina lo más bajo posible. Sucede que cuando comemos carbohidratos de absorción rápida se produce una estimulación de la insulina que genera una hipoglucemia y, a las dos horas, vuelve la necesidad de comer estos hidratos, generando obesidad. 

El sentido de la nueva “Dieta de las 19 horas” se basa en romper este círculo vicioso que puede llevarnos a una compulsión por los hidratos a la tardecita.

Considerando que a lo largo del día nuestro cuerpo quema energías y combustible como la glucosa y los ácidos grasos del tejido adiposo, es necesario que el alimento que se incorpora desde la mañana sea una fuente directa de esta energía. Por eso, lo ideal es consumir hidratos de absorción lenta que se depositarán en el hígado como glucógeno y grasas buenas con alto contenido de Omega 3. Teniendo estas reservas, cuando disminuya el cortisol en horas vespertinas, se evitará la compulsión que hace que la mayor parte de la gente engorde. 

Cenamos tarde, engordamos el doble 

Naturalmente, nuestro cuerpo responde a distintas hormonas que aumentan durante el día y a otras que lo hacen durante la noche. 

Durante el día, estas sustancias están destinadas a que tengamos reserva de energías, dado que en ese tiempo ingerimos los alimentos que nos proveen dicha energía. Este es un proceso “de ahorro o anabólico”. Durante la noche, mientras dormimos, no ingerimos alimentos y nos transformamos en “catabólicos” (proceso de pérdida de energía). 

Todo está perfectamente programado. Cuando sale el sol, nos despertamos y así comienza a aumentar nuestra atención, capacidad de concentración y memoria reciente. También se acrecienta nuestra energía muscular y cerebral para desempeñar distintas funciones. Pero para que esto se pueda dar con normalidad, debemos de ingerir los alimentos apropiados. 

Desde el despertar, las moléculas que aumentan en su producción son la adrenalina, la dopamina y el cortisol. Gracias a ellas tenemos energía para estudiar y hacer deporte, nos sube la presión y se mantienen los niveles normales de azúcar en la sangre. De este modo, los alimentos que ingerimos en el desayuno son ideales para mantener un depósito de hidratos (glucógeno) en el hígado y, por lo tanto, es muy bueno comer hidratos en el desayuno, antes del mediodía. 

Luego del mediodía, la adrenalina, el cortisol y la dopamina van disminuyendo a niveles muy bajos hasta las 19 horas. Si desayunamos correctamente nuestro hígado será el proveedor de azúcar en la sangre por el resto del día y no habrá necesidad de ingerir hidratos luego del mediodía. Este es el secreto para comenzar a adelgazar y /o mantener el peso. Durante la mañana, la adrenalina que liberamos mantiene controlada la secreción de insulina. La insulina es la única hormona que puede sintetizar grasa, por esto es tan importante mantener la insulina en niveles bajos. Luego de las 19 horas, la adrenalina cae. Si durante el día comimos hidratos (pastas, papa, pan) esto podría hacer que la insulina se libere haciéndonos aumentar de peso. 

Durante la noche, durmiendo bien, se produce el aumento de la serotonina que mantiene la química cerebral en reposo y que provoca el aumento de melatonina (hormona del sueño). 

Hasta los 40 años, mientras dormimos también aumenta la hormona de crecimiento. Ella hace que los niños y adolescentes “crezcan durante la noche”. Esta hormona es importante porque mantiene los niveles de azúcar en la sangre normales durante la noche, aunque la adrenalina y el cortisol estén normalmente bajos. Comer hidratos de noche es un estímulo directo a la insulina, que los absorberá y los transformará en grasa en nuestro cuerpo. 

Tres tips sobre la“Dieta de las 19” 

-A las 7 de la tarde, si el cuerpo nos pide hidratos es porque comimos mal y/o poco durante la mañana. En ese caso, hay que aumentar la ingesta de hidratos en el desayuno (incluyendo cereales, por ejemplo) y también comer más proteínas en el almuerzo, como pescado, carnes, quesos, huevos (claras) y legumbres. 


-Si comemos de 21 a 05 horas estamos en desventaja respecto de nuestras hormonas, vamos a aumentar de peso y podemos sufrir las complicaciones de la obesidad, como diabetes, infartos y artrosis, entre otras. ¿Por qué? La adrenalina y el cortisol que están para la vigilia y el alerta, bajan. Y si comemos, no están para gastar los alimentos y se acumulan como grasa, dado que suben la única hormona que produce la grasa, que es la insulina. 

-Es muy saludable comer durante el día de 4 a 5 veces, pero es fundamental que distribuyamos correctamente los ingredientes para conservar el peso y la salud. Por eso, en el desayuno es bueno comer proteínas, hidratos y grasas saludables; en el almuerzo proteínas, fibras y grasas saludables; y en la cena proteínas y fibras, dejando de lado todo tipo de hidratos y de grasas. 

¿Qué comer? 
El menú ideal Desayuno: entre las 7 y las 8 horas 

Leche: se puede ingerir ½litro de leche descremada o 1/4 litro de leche común. Puede tomarse con café, té o como licuado con frutas. También se puede combinar la leche con cereales como avena, granola, copos de maíz, etc. La leche se puede sustituir por yogur (250ml/gr) y se puede consumir con frutas frescas o cereales. 

Queso: 100 gr. (2 porciones tamaño casette). Pueden ser: Mozzarella, Mar del Plata, Cuartirolo, Por salut, Suizo, Cottage o Gruyere. Se puede sustituir por 10 cucharadas (10gr.) de ricota magra, queso blanco o queso untable. 

Se puede incluir en una tostada de pan francés y/o árabe y cubrirlo con semillas de lino, girasol, chía y sésamo, lo que va a producir saciedad. 

Colación: entre las 10 y las 11 horas 

Carnes: hasta 100 gr. Se puedee legir alguna de estas opciones: 

-Un sándwich de pechuga de pollo, pastrón, lomito o jamón cocido. 

-Acompañar con 2 claras de huevo. Puede ser en forma de revueltos o tortillas (espinaca, papa). Puede ser un omelette con 2 claras y la verdura que desee (zapallito, espinaca y/o papas) o un revuelto de claras con champiñones y zapallitos. También un omelette de jamón y queso. Si te gusta cocinar, puede ser un soufflé de zanahorias, zapallo, espinacas o de frutas como manzana y/o peras. 

Almuerzo: entre las 13 y14 horas 

Elegir una de estas opciones: 

-Tortilla de espinaca con una ensalada de hojas verdes (rúcula, lechuga, escarola, etc.) con champiñones, tomates y cuadraditos de queso Mar del Plata condimentado con aceite vegetal y semillas (sésamo, chía). 

-Filete de merluza con una ensalada de tomates, aceitunas negras y albahaca condimentada con aceite de oliva. 

-Bife de lomito a la plancha con un omelette de verduras (berenjena, zapallitos, zanahorias). Se puede adicionar semillas al relleno. 

-Pechuga de pollo grillé con una ensalada de zanahorias, hojas verdes y claras de huevo, condimentada con aceite de girasol y dos cucharadas soperas de semillas. Aderezar con ajo, cebolla, pimentón, vinagre, sal, etc. 

-Se puede consumir una fruta de postre o en ensaladas de fruta con yogur natural. 

Cena: entre las 18 y las 21 horas 

Elegir una de estas opciones: 

-Pescado con ensalada de remolacha, tomate y clara de huevo. La ensalada también puede tener vegetales cocidos. Por ejemplo, brócolis y coliflor, repollitos de Bruselas con pimentón, champiñón, etc. 

-Sopa juliana de verduras con un pedacito de queso derretido. 

-Ensalada de legumbres: 1 taza de lentejas cocidas con una clara de huevo picada y hojitas de perejil. 

-Soufflé de vegetales (zapallito o zapallo con 4 claras de huevo) con ensalada de repollo morado y zanahoria rallada. 

-De postre: yogur o frutas frescas. 

La doctora María Alejandra Rodríguez Zía es médica endocrinóloga. Más información: www.medicina-biomolecular.com

15 CONSEJOS PARA COMBATIR EL SENDETARISMO

La investigación Energy Balance and Obesity de la Universidad de Colorado asegura que para prevenirla basta reducir 100 calorías diarias en el 90% de los casos de población adulta. Y es posible aprovechando los momentos en los que menos nos movemos: moverse en parado.



Los doctores Francisco Fuentes y Marcela Gonzáles-Gross, de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) de la Universidad Politécnica de Madrid, han reunido 100 ideas para aumentar nuestra actividad. Empieza por estos consejos:

1.- Apoya los antebrazos sobre la mesa de trabajo y eleva tu cuerpo sin levantarte.

2.- Cambia de postura cada 20 minutos.

3.- Mantén las reuniones de trabajo de pie.

4.- Sentado, trata de mantener la espalda recta y muévela adelante, atrás y a los lados.

5.- Levanta las rodillas cuando estés sentado.

6.- Pedalea en una bici estática mientras lees un libro.

7.- Utiliza una pelota antiestrés para mover brazos y manos.

8.- Contrae el abdomen durante unos segundos de vez en cuando; te ayudará a mantener una postura más idónea.

9.- Olvídate del mando de la televisión.

10.- Bájate del autobús una parada antes.

11.- Levántate y camina al hablar por teléfono.

12.- Elige vacaciones de aventura.

13.- Haz tú mismo las reformas de casa.

14.- Plantéate aprender un nuevo deporte: patinar o pádel, por ejemplo.

15.- Controla el tiempo de tele: menos de dos horas cada día.

Por: hoyverde.com 


domingo, 16 de agosto de 2015

COMO ACELERAR TU METABOLISMO PARA BAJAR DE PESO



Además de tomar un desayuno nutritivo es importante que lo combinemos con una cena ligera, ya que nuestro cuerpo acumula grasas por la noche.

Aunque hayas heredado el metabolismo de tu familia, no estás condenado a conformarte con él y vivir con sobrepeso y las molestias que conlleva. Siempre es posible modificar nuestro metabolismo y hacer que trabaje con nosotros y no en nuestra contra. Algunos estudios han demostrado que cada uno de estos consejos acelera tu metabolismo, con lo que tu cuerpo baja de peso de forma más rápida, sana y natural en menos tiempo y con menor esfuerzo.

1. Desayuna algo nutritivo todos los días
Comer algo nutritivo en el desayuno (como un omelet de espinacas y queso feta con una rebanada de pan tostado integral) poco después de levantarte hará que tu metabolismo comience a trabajar inmediatamente y de forma correcta. De acuerdo con un estudio llevado a cabo por el Registro Nacional de Control de Peso de Estados Unidos con 5000 pacientes que implementaron el desayuno sano en su vida diaria, la pérdida de peso puede ser de hasta 30 kilos en 5 años.
Esto se debe a que el desayuno le da energía al cuerpo y este deja de acumular grasa, en su lugar comienza a trabajar con el alimento que le damos y baja de peso de forma natural. Además es recomendable que cenes ligero, ya que durante la noche pasamos varias horas en ayuno y el cuerpo acumulará la mayor cantidad de grasa que pueda.

2. Agrega el té verde a tu dieta
El té verde es conocido por sus propiedades antioxidantes, pero también se ha descubierto recientemente que ayuda a acelerar el metabolismo, y con ello, a perder peso rápidamente. Investigadores de diversas universidades han realizado estudios con varios grupos de gente para determinar los beneficios de esta infusión. Uno de los resultados obtenidos fue que quienes comenzaron el hábito de tomar té verde bajaron de peso con mayor rapidez que los demás debido a que facilita la oxidación de la grasa y la termogénesis. La cantidad ideal son 5 tazas de té verde al día, con lo que se incrementa considerablemente la energía del cuerpo con apenas 90 calorías.

3. Come alimentos ricos en omega 3
Ya sabemos que comer pescados ricos en ácidos grasos omega 3 (como el salmón o atún) acelera tu metabolismo, además de regular los niveles de azúcar en sangre y reducir otros problemas (como la inflamación). Pero algunos estudios que se han realizado recientemente han comprobado que estos ácidos grasos también ayudan a reducir la resistencia a la leptina, una hormona que facilita la pérdida de peso. En caso de que no te guste comer pescado o prefieras otras alternativas, puedes agregar un complemento diario de omega 3 que contenga entre 1,000 y 2,000 miligramos o algunos frutos secos para obtener los mismos beneficios.

4. No elimines todas las calorías de tu dieta
Tenemos la idea de que quienes eliminan más calorías de su alimentación, logran bajar de peso más fácilmente. Aunque esto puede ser cierto en el inicio, cuando nuestro cuerpo se da cuenta de que le estamos dando menos calorías, comienza a incrementar sus reservas de energía acumulando grasa. Por ello, comer más acelera tu metabolismo siempre y cuando elijas alimentos sanos y que te aporten nutrientes. También es importante que no pases largos períodos de ayuno. Lo ideal es comer 6 veces al día (300 calorías cada vez), en lugar de hacer dos comidas demasiado abundantes o de alto valor calórico.

5. Agrega distintas intensidades al ejercicio
La siguiente vez que realices ejercicio (caminar, nadar, correr, etc.) añade algunos intervalos de 30 segundos en los que aumentes la intensidad y luego regresa a la intensidad normal. Estos ligeros cambios harán que tu cuerpo consuma más energía, fortalece considerablemente la capacidad de las células para regenerarse y les ayuda a tener una mayor oxigenación. Con esto también te puedes ejercitar menos tiempo pero lograr los objetivos deseados mucho más rápido. Estos intervalos los puedes añadir a cualquier deporte que realices.

6. Toma un descanso después de ejercitarte
El ejercicio es un regalo que le podemos hacer a nuestro cuerpo y nuestra salud, pero también puede ocasionar un cansancio muy severo cuando es demasiado intenso. Aunque el ejercicio nos ayuda a acelerar el metabolismo, un elemento clave para ello es el descanso adecuado que le permite a nuestro cuerpo regresar a su estado de calma total. Es importante que la cantidad de calorías que quemas con el ejercicio sea superior a la cantidad que consumes, esto te ayudará a bajar de peso más eficazmente.

7. Evita las grasas trans
Todos hemos escuchado lo malas que son este tipo de grasas, pero además reducen la habilidad natural de tu cuerpo para quemar grasa. Esto se debe a que alteran nuestras células y alargan nuestro metabolismo. Por si esto fuera poco, también pueden generar resistencia a la insulina e inflamación. Así que elimina las grasas trans de tu dieta, acelera tu metabolismo y baja de peso.

8. Incrementa la ingesta de proteína
Nuestro cuerpo tarda más tiempo en digerir los alimentos ricos en proteína que los ricos en grasa o carbohidratos. Esto significa que cuando comes proteína te sientes satisfecho por más tiempo, mientras que tu metabolismo sigue trabajando y quemando grasa para lograrlo. Esto se traduce en un aceleramiento considerable de tu metabolismo y en una reducción de hambre. Además, se ha demostrado que comer proteína te permite ganar músculo en lugar de grasa.

Acelera tu metabolismo con una buena dieta
La genética marca algunas características de nuestro cuerpo, pero con algunos cambios podemos tomar el control de aquello que deseamos modificar y lograrlo. Acelerar el metabolismo significa que este trabajará más rápido, quemará más calorías y llegaremos o nos mantendremos en nuestro peso ideal.

Al seguir estos trucos, le damos la oportunidad a nuestro organismo de mantenerse sano de forma natural y autorregulada. Esto es mucho más sano que probar dietas complicadas que generan pocos resultados o seguir una mala alimentación que nos enfermará.

Por: mejorconsalud.com