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lunes, 28 de diciembre de 2015

7 CONSEJOS PARA NEGOCIAR UN AUMENTO DE SUELDO

Al momento de solicitar un incremento salarial, hay que tener en claro los motivos que justifican el pedido. Deben estar relacionados con las tareas, logros y beneficios o la rentabilidad que se le haya generado a la compañía. Algunas recetas para ello.


1. Claridad en los motivos. 

Agendar una reunión con el jefe para asegurarse que vaya a estar focalizado. Matías Ghidini, gerente General de Ghidini Rodil, dice que “es imprescindible ir preparado. Se recomienda tener el historial de los últimos aumentos, dejando de lado las sensaciones, intuiciones o enojos”. Para Alexandra Manera, de Adecco, es importante contextualizar la charla y conocer el modus operandi de la firma. No está mal visto que se generen estos espacios siempre y cuando haya una justificación, porque la posición quedó desfasada respecto al mercado o por un incremento de responsabilidades.

2. No compararse. 

Cada empleado es diferente y no generará valor agregado. “Cuando comunicamos los logros, debemos tomar los aspectos cuantitativos y cualitativos”, destaca Brenda Lafranconi, gerente de RR.HH. de SMS.

3. No chantajear con renunciar. 

No es un modo profesional de negociar, porque deja al otro sin alternativas y cierra la posibilidad de diálogo, cuando lo que conviene es abrirlo para mostrar los argumentos. Estar abierto, ofrecer y contraproponer va ablandando el camino.

4. Estrategia adecuada. 

Debe ser planificada con “tranquilidad, seguridad, confidencialidad, claridad y asertividad”, explica Lucía Dotto, de AGC Consultora. Hay que evitar comparaciones, amenazas, recargar el análisis emocional y no tener planes alternativos. “Saber enfrentar las posibles consecuencias tranquiliza y da efectividad”, asegura. Sofía Scagliotti, gerente de Negocios Regional de Valuar, aconseja aprovechar la evaluación de desempeño. El aumento se puede pedir en el bono.


5. Inconveniente inflacionario. 

Pablo Sartán, socio de Humanbrand, afirma que el denominador común ha sido “aprovechar” a ajustar los salarios tras las evaluaciones: “El escenario inflacionario trae que el sistema remunerativo esté tildado de dudas e inconsistencias entre el reconocimiento por performance y el aumento general”. Una decisión para contrarrestar el desánimo son las acciones ligadas a la remuneración variable: planes de incentivo y bonus. Marina Schenkel, jefa de Capital Humano de Pullmen, asegura que el aumento queda desdibujado y desvirtuado porque no se reciben anualmente o por buenos resultados, sino para que el sueldo no quede desnivelado.

6. Organización y carrera. “Por un lado van las circunstancias de la organización y, por otro, el proyecto de carrera”, explica Héctor Dama, director Ejecutivo de Lee Hecht Harrison. “Si hay confusiones, puede haber profesionales que no se animen a pedir aumentos, pero estas demoras tienen impacto sobre el ritmo de sus carreras”. Manera explica que hay que respetar jerarquías y entender que hay limitaciones de presupuestos. Hay que estar preparado para una respuesta que puede no ser la esperada.

7. Mayor inflación, mayor preocupación. Miguel Cortina, director Al Grupo Humano, afirma que, en épocas inflacionarias, cuidar que el salario sea competitivo es una preocupación cotidiana. “A mayor inflación, mayor la incidencia del aumento general por sobre los individuales”, concluye.


FUENTE: MSN

martes, 4 de agosto de 2015

DEFINICIÓN Y VENTAJAS DEL SALARIO EMOCIONAL


El sueldo hoy no es la retribución más importante para los empleados. Actualmente es imprescindible la búsqueda de motivaciones emocionales para generar la mayor pertenencia y productividad posibles.

Cada vez, con más frecuencia, las empresas del mundo buscan conservar su recurso humano, fidelizarlo, a fin de asegurarle estabilidad y generar escenarios de desarrollo mutuo.

Para ello, es imprescindible identificar los mejores empleados.

Esto significa identificar quienes tienen mayores posibilidades de crecimiento en la empresa, aportando sus conocimientos proactivamente, tanto a los procesos como al resto del recurso humano.

El sueldo hoy no es el elemento de mayor motivación para un empleado. Si es bueno, tendrá mayores posibilidades de encontrar una nueva empresa que le brinde más beneficios y le aporte la posibilidad de crecer como profesional.

El enfoque debe estar en dar mayores motivaciones a sus empleados a largo plazo.

Es por esto que especialmente a los profesionales entre 30 y 45 años, que tienen hoy en día mayores posibilidades de empleabilidad, representan el mejor potencial profesional para una empresa.

Sin embargo, estos perfiles tienen algunos patrones de comportamiento en las empresas.

Según, Raúl Abad, Consultor de Marketing Online de Abad Marketing, estos profesionales "son los que ni están motivados, ni se consideran lo suficientemente valorados, ni se identifican con sus actuales empresas, pero son por el contrario, los que forman parte del grupo que consideramos de 'élite'", escribió en su artículo sobre 'Cómo evitar la fuga de empleados'.

Es por esto que hoy en día un trabajo se considera mucho más que un lugar para ganar dinero y desarrollar su perfil profesional.

Es importante que la empresa sea consiente de lo que implica individualmente para cada empleado su lugar de trabajo; hacerlo sentir cómodo y confiado de aportar nuevas ideas para mejorar sus procesos.

El salario emocional, por tanto, es dar a sus empleados una vida óptima, en donde las dinámicas laborales se combinen perfectamente con su tiempo libre así como las relaciones familiares y sociales.

Que se sienta cómodo y seguro de su lugar de trabajo. Es imprescindible que encuentre en estos espacios, un lugar al que pertenezca y se sienta afianzado con los objetivos, valores y políticas que lo involucran como persona y no sólo como empleado.

El secreto está en la motivación. Los factores que mayormente influyen son:

- La formación profesional que aporte la empresa. El aprendizaje.
- Que conozca lo que se espera de él.
- El poder de expresar sus ideas e inconformidades.
- Una buena relación y comunicación con su jefe directo.
- La posibilidad de contribuir en otras áreas.
- Oportunidades de ascenso.
- Buen ambiente laboral.
- Flexibilidad de horarios.
- Autonomía en sus labores.
- Reconocimiento positivo de los rangos superiores.

Es importante que la gerencia comprenda la importancia de las comunicaciones directas pues aportan seguridad y satisfacción a su recurso humano.

Los espacios de comunicación con los jefes directos, con los indirectos e incluso con personas de otras áreas, harán sentir al empleado más afianzado en cuanto a sus relaciones con los demás integrantes de la empresa.

Estas relaciones principalmente generan pertenencia y reafirman los valores empresariales entre los colaboradores.

La relación y comunicación con el jefe directo es especialmente importante, ya que de ellas dependen sus aportes, ideas y promociones a la hora de avanzar dentro de la empresa. Fomentar la participación de los empleados debe ser una prioridad para quien se hace cargo.

En realidad, para crear mayores herramientas de motivación entre los empleados, es necesario saber qué esperan de su empresa y así motivar la manera en que, cada uno individualmente, puede aportar al crecimiento común.  
Estas son las empresas que tienen mayores ventajas competitivas y son más atractivas para los perfiles de mayor potencialidad.

Vía: empleo.com